 | Monetarismo Friedmaniano vs. Keynesianismo...
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Posted: Fri 25th Jan 3:09 pm |
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| Quote: | En: Análisis Económico,Vol. III, N° 2, Julio-Diciembre de 1984, pp. 79-106
Monetarismo versus keynesianismo:
el debate sobre la efectividad de la política económica
Alcides José Lasa
I. INTRODUCCIÓN
Los aspectos del pensamiento económico actual que llevan la impronta de las ideas de John Maynard Keynes son numerosos, pero, es casi ocioso señalarlo, su contribución principal, por la cual ha ejercido una influencia poderosa y duradera, consistió en la formulación del principio de la demanda efectiva. Con base en ese principio, Keynes concluye que el nivel de empleo y producción es determinado por la magnitud de la demanda agregada y que el Estado puede actuar sobre ésta por medio de instrumentos monetarios y fiscales a fin de alcanzar determinados objetivos de empleo y producción.
La noción de la potencialidad o no neutralidad de la política monetaria y fiscal fue rápida y ampliamente aceptada en los ambientes políticos y académicos de los países capitalistas, donde el mantenimiento de aceptables niveles de empleo pasó a ser una responsabilidad de los gobiernos. Así, muchos de estos países adoptaron en los años 40 y 50 políticas económicas con el explícito objetivo de alcanzar el pleno empleo. Estas políticas, junto con las favorables condiciones objetivas de la posguerra, permitieron que los países capitalistas más industrializados eliminaran la desocupación masiva que caracterizó a los años treinta y se acercaran a las metas que se habían propuesto en materia de empleo.
No obstante ello, la noción de no neutralidad de la política monetaria y fiscal continuó siendo el fundamento de la política económica, aunque ahora los objetivos de la regulación de la demanda global fueron la eliminación o atenuación de la inestabilidad económica; En otras palabras, se buscaba suavizar las fluctuaciones de la producción, el empleo y el nivel de precios. Estas llamadas políticas de estabilización, anticíclicas, compensatorias o de "ajustes finos", fueron concebidas como contrapesos de las oscilaciones económicas espontáneas, que los keynesianos, en general, consideran inherentes a las economías de mercado. Así, por ejemplo, un descenso de la demanda debido al debilitamiento de la inversión privada podría ser compensado por medio de una adecuada expansión monetaria y/o fiscal; lo contrario, una contracción monetaria y/o fiscal podría ser un eficiente contrapeso de un fortalecimiento excesivo de la demanda agregada.
Si bien el predominio de las ideas de Keynes fue abrumador luego de la publicación de su "Teoría General de la ocupación, el Interés y el Dinero" en 1936, desde el principio existió una línea de oposición que cuestionó, desde diversos ángulos y con intensidad creciente, la validez de la interpretación keynesiana sobre el funcionamiento económico y de su corolario: la eficacia (y la necesidad) de una política económica orientada al mantenimiento de aceptables niveles de empleo y con capacidad para evitar las fluctuaciones violentas de la actividad económica. La existencia de este cuestionamiento ha dado lugar, durante más de cuatro décadas, a una intensa discusión de carácter teórico y empírico entre los partidarios de Keynes por un lado, y los defensores del principio prekeynesiano de neutralidad de las políticas de administración de la demanda por el otro. A este ultimo grupo de economistas se les ha bautizado con el nombre de "monetaristas" y su representante más activo y prominente es Milton Friedman.
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Continua en: http://www.geocities.com/Athens/Parthenon/4400/ar1/ar1.htm
Definitivamente, que la corrupcin del sistema capitalista, especialmente en Mexico, no sera posible sin primero destruir las bases aceptadas que fueron usadas en la reconstruccion del Mundo despues de la Segunda Guerra Mundial, y que proponan a un Estado Activista que maximizara en lo posible la produccion, el empleo y el ingreso de la poblacion promedio.
Friedman fue el corruptor campen, cuyas teoras deshonestas seran la punta de lanza para la destruccin del estado benefactor, y con ello, la seguridad y la estabilidad de una gran parte de la poblacion mundial...
Saludos. |
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Last edited by Sirius on Thu 31st Jan 7:07 pm; edited 1 time in total |
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Posted: Fri 25th Jan 3:18 pm |
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LA ECONOMIA PURA O LA HECHICERÍA
DEL MUNDO CONTEMPORANEO
En todas las universidades del mundo contemporáneo se enseña una materia curiosa, llamada “ciencia económica” o “economía” a secas, como se dice “física”.
La gente de buena fe, y que conoce poco del asunto, pensaría que su campo estaría definido por la vida económica de las sociedades a las que tendría la ambición de explicar científicamente la manera en que se determinan las magnitudes que caracterizan a la economía real: precios, salarios y utilidades, tasas de interés, de cambio, volumen de empleo y de producción, etc.
Pero – hecho curioso – cuando el procedimiento científico se aplica a partir de la realidad, el pensamiento “económico” contemporaneo se aplica a partir de una “posición de principio” que le da la espalda. Esta posición, definida como “individualismo metodológico” imagina que la sociedad puede ser reducida a una suma de los individuos que la componen, cada uno de ellos igual a un Homo Economicus...
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Sin embargo la sociedad es una construcción infinitamente más compleja en la que existen clases sociales, naciones, Estados, grandes empresas, proyectos sociales, fuerzas políticas e ideológicas etc.
Los economistas no se interesan en esas evidencias, porque (declaran) estorban en su ambición de construir una economía “pura”.
Esta “economía pura” puede ser, si acaso, una construcción divertida del espiritu... ¿pero que relación tiene con la realidad?”. Imaginemos a una medicina que pretendiera “reconstruir” el funcionamiento del cuerpo a partir de un modelo de adición de gran número de células iguales... ¡Por fortuna para nuestra salud, los médicos no pretenden la construcción de una “medicina pura”!.
La legitimación de esta posición, de inicial absurda, da lugar a peroratas filosóficas sorprendentes. Von Hayek, gurú de los economistas neoliberales de nuestra época, forzado a aceptar la existencia de naciones, estados, clases sociales y algunas otras realidades, responde simplemente son “vestigios irracionales” (¡?). Sustituye así alegremente la investigación racional de la realidad ineludible, aportando en cambio una “racionalidad” mítica.
El ser humano es racional... a partir de que de situar las racionalidades particulares que animan sus actividades en marcos apropiados que relativizan y precisan su alcance. La aceptación de la existencia de empresas, Estados, clases sociales, etc. debería entonces ser el único punto racional, y científico, de inicio. La economía política clásica de Smith, Ricardo y Marx, y posteriormente de Keynes adoptaban de forma natural esa realidad científica.
El magnífico edificio de supuestos auto contestados y fantasías matemáticas, la economía pura, fue una respuesta sin duda al análisis de Marx. Debemos preguntarnos si un ejercicio tan absurdo y estéril, puede ser objeto de interés de individuos que además, están dotados de una inteligencia normal. Si hubiéramos deseado demostrar que en el campo del pensamiento social, las ideologías, los prejuicios, los intereses espurios, la búsqueda de medios desesperados para demostrar una posición intelectual, etc. pueden aniquilar el verdadero espíritu científico, no habríamos hecho más que inventar la “economía pura”.
Y sin embargo, la economía pura se pretende a sí misma una ciencia, al mismo nivel que la Fisica. La realidad, es que la economía pura es una paraciencia, que es a la ciencia social lo que la parapsicología es la a la psicología. “Dime lo que quieres y te fabricaré un modelo que lo justifique”.
Si se desea justificar la tasa de interés de 6.32% a 8.45% o disminuirla a 4.26% o mantener un nivel actual de inflación, se fabricarán las justificaciones ad hoc, disfrazadas de modelos.
La verdad, es que la “economía pura” ha degenerado en un instrumento al servicio del capital dominante, la pantalla mediante la cual se pretende ocultar los intereses y objetivos de una clase social.
La concentración de capital, el desempleo, etc., objetivos reales y no reconocidos, encuentran su justificación en la economía pura, que los transforma en “estados de transición” hacia la felicidad neoliberal última.
Puesto que no es científica, como la Física, la Economía puede movilizar a su servicio legiones de matemáticos mediocres, que no desearía ningún laboratorio de Fisica que se respete... y que sin embargo, se les colma de Premios Nobel!!. Estos “cientificos” avanzan en realidad a ciegas... de la economía pura clásica, saltan a la Teoría de Juegos... en esta “economía”, cada “avance” los aleja cada vez más de la realidad económica y social actual.
Con muy pocas excepciones, este ejército de fabricantes de modelos, muy a menudo afanosos profesores universitarios (ingleses y norteamericanos), que nunca han visitado un barrio deprimido, y cuya carrera depende del número de sus publicaciones, generan un sinnúmero de papeles “científicos” que no dicen nada, y no valen nada. Pero en la clase dirigente, la economía pura agrada a los tecnócratas, que piensan muy amenudo, que su poder es ilimitado y que sus decisiones producen la realidad social.
El paralelismo con la magia y la hechicería es inmediato. El hechicero también expone sus conclusiones cubriéndolas de una fraseología de aspecto “científico”. Para ser convincente, debe decir un cierto número de cosas sensatas y plausibles, pero para sacar de ellas conclusiones que no resultan de las mismas. En otras sociedades, el hechicero-mago ocupaba el primer plano. El Gran Hechicero, inteligente, sabía lo que el Rey de la tribu esperaba de él, y lo producía. La Economía pura cubre ese papel en nuestra sociedad, enajenada en lo económico; y las cumple por medios análogos: el esoterismo de la lengua y las matemáticos, dedicadas a engatusar a los no iniciados.
Milton Friedman, el Gran Hechicero de nuestro tiempo, comprendió lo que se quería oir: que los salarios son siempre demasiado elevados (¡hasta en Bangladesh!) y que las ganancias son siempre insuficientes para incitar a los ricos a invertir. De ahí su éxito, a pesar de su espíritu desordenado (dice cualquier cosa, dependiendo del momento y los interlocutores) y de su probada deshonestidad intelectual.
El político, por su parte, emplea para sus propios fines al “economista puro”, como antaño el Rey elegía al hechicero que le convenía. El político mediocre, cree realmente en la economía pura, y si es realmente un mentecato, hasta se adhiere a una de sus sectas, así como a menudo, también creen en las ciencias ocultas, en la parapsicología.
La “filosofía funcionalista” más mediocre, o la versión más vulgar del Marxismo, nos informan infinitamente más sobre la Sociedad y su Economía que todos los modelos juntos de la “economía pura”. Pero si las teorías sociales deben ser sometidas constantemente al ataque de la crítica, si siempre es necesario estar atento a lo que hay de nuevo en la sociedad real, el efecto de la tecnología, y a las revisiones de la teoría que esto implica, si este debate debe siempre permanecer abierto, libre, sin prejuicios... entonces la economía pura es un callejón sin salida, porque es una teoría que se pretende “ahistorica”, y no desea conocer ninguna dimensión de la realidad social del pasado y el presente.
La “economía burguesa”, calificada por Marx, con justa razón, de vulgar, a fortiori su expresión extrema – la economía pura – está por completo construida en torno a la preocupación exclusiva de demostrar que “el mercado” se impone como si fuera una ley de la Naturaleza, que no solo produce un “equilibrio general”, sino también “el mejor de los equilibrios posibles”, garantizando “en pleno empleo y libertad” el “óptimo social”.
Sobre sus fundamentos intelectuales dudosos, el capitalismo pretende proclamarse “eterno” y representar “el fin de la historia”. Lo cual no importa, pues el discurso de la economía pura, no tiene otro objetivo real, que legitimar la libre acción del capital.
Pero dentro del pensamiento, por su calidad, a la economía pura no ocupa el primer plano en al historia del pensamiento social, antes al contrario, se le relega a los “asilos” del mundo académico, mientras el mundo real de la realidad social la ignora soberbiamente, y la política se digna de cuando en cuando utilizar alguna de sus “conclusiones”. Para que “la utopía reaccionaria” sea propulsada a los primeros planos, como en nuestro presente efimero, es necesario que se reúnan condiciones excepcionales, y que como en el México neoliberal, todos los equilibrios sociales se hayan trastornado en beneficio unilateral del capital.
Es una etapa efímera, aunque no fuese más que al contrario de lo que pretende la “utopía reaccionaria” que es la economía pura, este dominio unilateral no produce más que una profunda crisis en la sociedad. Si la sociedad ha de salir de la crisis (como de una manera u otra, más tarde o más temprano) hará, será mediante el establecimiento de nuevos equilibrios, en la cual los Estados, las empresas, las clases sociales, los proyectos sociales, etc. recuperarán su lugar.
Entonces, ya no se escuchará hablar de la economía pura, que regresará en camisa de fuerza a los asilos académicos. |
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Posted: Mon 11th Feb 11:42 am |
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| TieferVerstand |
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| Interesanet tema, luego lo leo con calma |
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_________________ Der krieger Wolf |
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